
Yoani Sánchez es un proyecto contra Cuba ya agotado, y sus creadores han intentado una manera para hacerlo resurgir, esta vez de la mano de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Se trata de una organización vinculada a la Agencia Central de Inteligencia (CIA), entre cuyos proyectos figura atacar a países que se oponen a los monopolios de la información, como Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, entre otros.
La designación de Sánchez Cordero como vicepresidenta regional para Cuba de la SIP no hace más que esclarecer, una vez más, los verdaderos propósitos de Washington de posicionar dentro de la Isla una voz al servicio imperial, que recibirá el apoyo de más de 1 300 medios de comunicación.
Manipulación y desinformación, control absoluto de lo que se difunde, guerra psicológica, dominio total de Internet y las redes sociales, todo un entramado que la CIA materializa mediante sus organizaciones pantallas, la SIP una de ellas, con amplia presencia en todo el mundo.










