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El Blog de Yohandry

¿Por qué somos tan pocos (los anticapitalistas)?

Por Juan Pastor

La realidad es injusta. La política busca compensar la injusticia de la realidad con una sociedad justa. El capitalismo, sin embargo, es un sistema injusto (dominación de una mayoría por una minoría, sumisión de los intereses comunes a ciertos intereses privados), que nos lleva a una sociedad injusta, y en ningún momento lo esconde, es más, justifica su injusticia aludiendo a que es reflejo de la naturaleza (ley de la selva, lucha por la supervivencia…). El capitalismo busca el beneficio de unos pocos a costa de la mayoría (que unos pocos vivan muy bien y el resto mal o muy mal). Para ello el capitalismo necesita privatizar: que sea de unos pocos lo que antes era de todos [1]. Así funciona el capitalismo: privatizar los beneficios (por ejemplo, la sanidad) y socializar las pérdidas (por ejemplo, las de los bancos).

No es de extrañar que la política (la organización de la polis, es decir, de lo público, lo que es de todos) quede sometida a la economía (la gestión de tu casa, es decir, de lo privado).

¿Por qué seguimos aferrándonos al capitalismo si es un sistema injusto que no para de generar deshechos humanos? ¿Por qué desconfiamos de los políticos pero seguimos confiando en el capitalismo? Si el capitalismo nos lleva a una sociedad injusta, ¿por qué preferimos entonces una sociedad injusta, si ya Rawls nos mostró que lógicamente es preferible una sociedad justa?

Pues porque no somos lógicos sino psicológicos.

 

La Web Profunda

Internet genera constantemente su propio submundo. Por debajo de la superficie casi infinita que nos muestran buscadores como Google, existe otra realidad virtual, a la que suele llamarse Web Profunda, Invisible, Oscura, Deep Web, etc. Se trata de una Internet fuera del alcance de los motores de búsqueda y que es mucho mayor que la visible: la comparación típica es la de un iceberg del que solo vemos una pequeña parte (la
“googleable”) mientras que el resto, mucho mayor, se mantiene debajo de la superficie. En cualquier caso, que no esté “visible” no significa que no se pueda acceder a ella, sino que, de hecho, lo hacemos permanentemente cuando abrimos la parte privada de nuestra cuenta de Facebook, hacemos una búsqueda puntual en una base de datos o navegamos un sitio pago.

Entonces, ¿por qué se dice que es invisible? Es que los motores de búsqueda como Yahoo!, Google, Bing y demás, ante el pedido de un usuario, revisan sus archivos para ver qué sitios encajan con la búsqueda. Pero no “ven”
toda la información que existe en la web, que es mucha más que la que tienen indexada o registrada. Para que un sitio esté en ese listado tiene que cumplir ciertos requisitos, sobre todo que haya links al mismo que den un indicio de su relevancia: a mayor cantidad de links, mayor importancia, aunque no es el único parámetro.

 

Para los anexionistas, la CELAC es la versión subdesarrollada de la OEA

CADAL, un nido de la CIA

Está en marcha un nuevo show mediático contra Cuba. Esta vez sus organizadores quieren empañar el desarrollo de la Cumbre de la CELAC, que tendrá lugar este fin de semana en La Habana.

Navegando por la Red encuentro un texto de Grabriel Salvia y Manuel Cuesta Morúa publicado en La Nación, en el cual afirman que la CELAC es la versión subdesarrollada de la OEA.

Los dos son los principales organizadores de lo que ellos han  denominado II Foro Democrático en Relaciones Internacionales y Derechos Humanos, que quieren hacer coincidir en Cuba con la cumbre de la CELAC.

Estos señores, que reciben financiamiento del Departamento de Estado,  no aceptan que sea Cuba,  junto a la CELAC, la que agrupe a 33 naciones para debatir el futuro de América Latina sin la presencia de Estados Unidos y Canadá.

Por  adelantado me llegó un documento con matices anexionistas que harán circular por estos días. El texto tuvo asesoramiento externo en su confección y  no extrañamente guarda estrecha relación  en con el discurso que pronunciara  el Secretario de Estado, John Kerry,  ante la Organización de Estados Americanos (OEA).

Agrupados bajo el Programa Puente Democrático, vinculado al Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), una organización pantalla de la CIA, los asalariados de La Habana pretenden desconocer los alcances de Cuba y su sociedad civil en la construcción democrática de la nación, y su papel  dentro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y el Caribe (CELAC).

Sin dudas, la mano de la CIA está bajo este manto que desde ya está destinado al fracaso.  Los pueblos de América Latina han decidido caminar unidos para buscar estabilidad y paz en la región sin que Estados Unidos trace sus variables.

A continuación el Anexo que en pocas horas distribuirán:

Anexo

La Habana, 24 de enero de 2014

A jefes y Jefas de Estado y de Gobierno de la CELAC

Al Secretario General de la OEA 

Declaración

El 3 de diciembre de 2011, en Caracas, Venezuela, y dentro de su marco fundacional,  se acordó la Declaración Especial sobre la Defensa de la Democracia y el Orden Constitucional en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC)  en la cual se dice que, y citamos:

"Los Jefes y Jefas de Estado... Reiteramos que nuestra comunidad se asienta en el respeto irrestricto del Estado de Derecho, el respeto a la soberanía y la integridad territorial, la defensa de la democracia, la voluntad soberana de los pueblos, la justicia social, el respeto a los Derechos Humanos y las libertades fundamentales que son requisitos esenciales para la participación en los distintos órganos de la Comunidad... y que son conquistas de los pueblos latinoamericanos y caribeños que no admiten retroceso".

Esta Declaración Especial constituye, por tanto, un índice de que en nuestro escenario regional se ha afianzado la democracia, no obstante algunos retrocesos y anomalías puntuales, resueltas siempre en las urnas y dentro de un juego plural de opciones cívicas y políticas. 

Lamentablemente en nuestro país, Cuba, no se ha avanzado en esas direcciones. Sus autoridades, firmantes de los Acuerdos de Viña del Mar, en Chile, de Los Pactos de Derechos Civiles y Políticos,  y Económicos Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, y de esta Declaración Especial que funda la CELAC, se resisten a dar los pasos necesarios para adecuar las instituciones del Estado y las prácticas del gobierno a las exigencias que imponen estos compromisos. Asumen los fundamentos y principios que dan legitimidad a los Estados en todo nuestro hemisferio, pero no los incorporan en la relación del Estado y gobierno cubanos con la sociedad. Ellas no parecen advertir, adecuadamente, que cualquier comunidad global de Estados con responsabilidades supone al mismo tiempo una comunidad global de ciudadanos con derechos.

Como miembros de la sociedad civil hacemos un llamado a los Jefes y Jefas de Estado de la CELAC que se reunirán en La Habana los días 28 y 29 para que, con apego y respeto estrictos a la soberanía, sugieran al gobierno la urgencia de que Cuba ratifique e implemente el reconocimiento de los derechos fundamentales, necesarios para nuestra plena inserción en este naciente esfuerzo de integración regional que parece promisorio, justamente, por la conciencia compartida en nuestras sociedades de que los retos del crecimiento, del combate a la pobreza, de la integración social y del conocimiento están conectados a la promoción y defensa de los derechos humanos, de los derechos fundamentales, del Estado de derecho y de la ley.  

A pesar de que las autoridades de Cuba perseveran en sus prácticas puntillosamente violatorias de nuestros derechos, confiamos que en un futuro no muy lejano Cuba podrá integrarse al concierto hemisférico de países que, independientemente de sus específicos modelos de democracia, son todos respetuosos de las libertades fundamentales y del principio de que la legitimidad de los Estados reside en los ciudadanos.

Relacionados:

En Miami, la CIA prepara una también “cumbre paralela” a la CELAC, que ya tiene olor a fracaso

Nota:

Carlos Alberto Montaner, prófugo de la justicia cubana por terrorismo, es uno de los patrocinadores del encuentro en Miami,  y asesora a Grabriel Salvia y a Manuel Cuesta Morúa en el desarrollo de un evento similar en La Habana.

 

   

Yoani Sánchez anuncia desde Miami el fin del paquete semanal de Revolico

Yoani Sánchez en Miami, en el momento en que anunciaba el fin del paquete de Revolico

La farándula de La Habana se inventó un semanario que circula por los paquetes que se venden en Revolico. Para los que no saben qué es un paquete, una pequeña definición: todo tipo de programa que se transmite por la antena, satélite o cualquier medio que pueda ser grabado o descargado.

Incluye también las revistas de la semana: computación, comercio, moda, gastronomía y cocina…Desde la famosa Hola hasta las inventadas por los cubanos en formato PDF.

Están los cortos del ISA y otros cortos que se escapan del ICRT o de algún celular. Es decir, un paquete lo trae todo, desde la A hasta la Z. Novelas, noticias, los filmes de estreno, los mejores documentales de la semana… Aclaro que cuando digo todo dejo fuera la pornografía, porque los que distribuyen estos materiales conocen que las leyes cubanas son duras con este tema.

Entonces,  los chichos creativos de los barrio se inventaron también sus revistas y periódicos para estar en el paquete. Los grupos musicales, los restaurantes, los informáticos, los trabajadores por cuenta propia, otros, aparecen en esos medios en formato digital que se reparten por todas partes. Lo de ellos es estar en los discos duros de todos los consumidores con sus informaciones, sus chistes, sus actualidades…

Hacer un PDF de estos y colocarlo a circular demora unos dos días, sin presupuesto alguno. Lo vienen haciendo desde hace años. Se encuentran decenas de revistas hechas por cubanos que ni siquiera están registradas en ninguna oficina de medios de comunicación. Circulan y punto. Sin presupuesto y punto.

Y ahora, después de tres largos años inventándose un medio para justificar su cibertumbe, la bloguera  Yoani Sánchez dice que ahora sí, que el  medio digital que está creando le dará la vuelta al mundo, y estará en el paquete semanal.

Claro, este no será un medio gratis, como los que hacen los chicos del barrio. Este tendrá detrás el financiamiento de la USAID que malgasta  el dinero del contribuyente americano.

Según la boguera,  participarán en su creación  14 periodistas que ya tienen una redacción secreta en un lugar secreto de La Habana que el G2 no ha podido localizar.  Será el impulso final para tumbar a los Castro del poder, explicó a la prensa.

Como  llevo  más de 7 años en esto de mirar todo lo que toca la bloquera cubana, desde ya les anuncio a mis amigos del barrio y a los consumidores del paquete de Revolico que adquieran el de esta semana, quizás el último que se reparta,  porque Yoani Sánchez todo lo que toca, lo jode, se los digo yo.

Yohandry Fontana

La Habana

 

La verdadera amistad (+ Fotos)

Ayer recibí la visita del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, quien realizó un viaje al exterior relacionado con la defensa de importantes intereses petroleros de su país.

A su paso por Cuba aprovechó para hacer un contacto conmigo y saludarme personalmente como había prometido, el 13 de agosto del presente año cuando tuve el privilegio de cumplir 88 años. Ese día me había obsequiado algunas frutas, entre ellas, unas pequeñitas como perlas, que yo ni siquiera había visto nunca y son de excelente sabor. También me regaló un uniforme deportivo, obsequio de los atletas venezolanos que buscan laureles para su país.

Me alegró extraordinariamente que cumpliera tan pronto su visita, no solo por el honor que implica su presencia y acción rápida, que requiere la difícil tarea de llevar adelante la épica lucha de Hugo Chávez, sino también por las actividades excepcionales que está realizando.

Nuestro mundo está viviendo un momento excepcional y único, cada día es mayor el número de personas que está pendiente de ello. Entre tales acontecimientos, uno de los más dramáticos es el genocidio que se lleva a cabo en la Franja de Gaza, donde 1,8 millones de seres humanos viven acorralados entre el desierto, el mar y el poderío militar de un país del Oriente Medio, donde el imperio más poderoso que ha existido nunca ha creado a lo largo de más de medio siglo, y a un costo, según algunos estimados, que se aproxima a cien mil millones de dólares, una potencia militar nuclear sofisticada y a la vez irresponsable. Muchas personas se preguntan: ¿Quién gobierna a quién, Estados Unidos a Israel o Israel a Estados Unidos?

Los hechos son visibles. Cohetes con blancos programados, bombarderos veloces y precisos, artillería blindada y tanques modernos, atacan edificios repletos de personas, así como a hospitales, escuelas e instalaciones de servicios; matando niños, jóvenes, ancianos, madres y padres indefensos.

Antes ocurrían hechos atroces. Sin remitirnos desde luego a pasados milenios, sino a luchas que sucedían antes de la Segunda Guerra Mundial: guerra de Etiopía, Guerra Civil de España, bombardeo de Guernica, guerra de Japón para conquistar a China, intervenciones de Estados Unidos en América Latina; hechos que causaban conmoción, pero que en nada se parecían a las espeluznantes escenas que hoy se observan en las imágenes que cada ciudadano ve hoy en sus hogares por televisión. Los políticos se turban y el caos se hace evidente en la política mundial.

Por ello resultó tan útil el encuentro con el Presidente Venezolano. Me pareció sin embargo que guardar silencio no beneficiaría a nadie. Con la mayor sinceridad lo felicité por lo que estaba haciendo por el pueblo mártir de la Franja de Gaza. Que los países que sufren una tragedia merecen una ayuda continua en la medida de los recursos de un país, por dura que sea su propia situación. Eso fue lo que hizo Cuba, aun en sus tiempos más difíciles, bajo el feroz bloqueo yanki que dura ya más de medio siglo.

Lo que hace hoy Venezuela es un ejemplo excepcional. Son conocidas las medidas púnicas del imperialismo contra ella, desde que intentaron derrocar a Chávez con el apoyo de la oligarquía fascista de Venezuela, y eliminarlo si fuera posible. Éste nunca vaciló y fue solidario con nuestra Patria en los tiempos más difíciles.

Felicité a Maduro por su extraordinaria solidaridad con el pueblo heroico de la Franja de Gaza. Apenas llegaron noticias del genocidio y el elevado número de niños, madres y personas heridas o asesinadas por los ataques genocidas de Israel, ordenó preparar un avión militarde carga, de fabricación norteamericana, que solo con grandes dificultades puede superar el bloqueo de piezas por sus fabricantes, y enviarlo con equipos, medicamentos y alimentos esenciales a Egipto con destino a Gaza; envió ademásal incansable Ministro de Relaciones Exteriores a El Cairo a fin de obtener el apoyo pertinente para hacérsela llegar a quienes desesperadamente lo necesitaban.

Desde entonces los valientes pilotos venezolanos transportan su carga salvadora, que permite salvar madres, niños y adultos de la muerte. Leía hoy sin embargo un despacho de la agencia AP procedente de Venezuela, en el que se publican declaraciones de la “Asociación de Clínicas y Hospitales de Venezuela, que agrupa” a “centros de salud privados del país”, pidiendo al Gobierno que se declare una “emergencia humanitaria” para hacer frente a la “escasez de insumos, medicamentos, equipos médicos y repuestos” que, aseguran, “ponen en riesgo la vida de la población.”

¡Qué enorme casualidad! Esta demanda se realiza precisamente cuando en la Franja de Gaza se produce el genocidio yanki-israelita de la zona más pobre y superpoblada de esa comunidad que ha vivido allí a lo largo de milenios.

Eso es lo que hace tan meritoria la conducta de Maduro y los militares y especialistas venezolanos que llevan a cabo tan ejemplar conducta ante la tragedia del pueblo hermano de Palestina.

Muchas cosas se podrían decir ante este hecho notable si el Homo Sapiens lograra vivir, lo que estaría en sus manos, y no se extermina a sí mismo.

Durante un recorrido por áreas que implican grandes perspectivas alimentarias, aparecen dos trabajadoras. Les pregunté si conocían al acompañante. Lo miraron bien y dijeron: “El presidente Maduro”, y sonrieron con picardía. Les pregunté qué nivel de escolaridad tenían. La más joven dijo: “12 grados”. La otra, todavía joven y fuerte, respondió que era graduada como profesora de Educación Física y Deportes, en lo que trabajó varios años. Finalmente les pregunté si estarían dispuestas a trabajar en Venezuela, y con entusiasmo me respondieron: “¡Por supuesto que sí!”.

No me extiendo si pretendo publicar este escrito hoy mismo, como le expresé al Presidente venezolano.

 

 

   

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